App de campo que funciona sin señal
Checklists con fotos en Android. Sincroniza al volver al campamento y se firma con el usuario: el papel desaparece.
Un contratista que mantiene equipos eléctricos y de bombeo en tres proyectos mineros de alta montaña. Su cliente, la operadora, le exige un informe semanal; con ese informe factura.
Así se trabajaba antes del relevamiento.
De una sola tarea de inspección pueden salir varias órdenes de trabajo. Si esa relación no queda registrada, el informe semanal solo se arma reconstruyendo la historia a mano.
Checklists con fotos en Android. Sincroniza al volver al campamento y se firma con el usuario: el papel desaparece.
Cada observación llega al planificador, que abre las órdenes necesarias con fecha y responsable. También las correctivas y las de pedido.
Cada equipo identificado, con su historia de inspecciones y órdenes de trabajo.
Un almacén por proyecto y uno central. Los insumos se descuentan al planificar o cerrar cada orden, con centro de costo por contrato.
El informe semanal con detalle de órdenes e insumos sale del sistema, y la operadora consulta sus indicadores directamente.
La información queda separada por proyecto, mientras los técnicos pasan de uno a otro sin cambiar de sistema.
Medimos la línea de base durante la implementación y la comparamos al cerrar la primera etapa.
Del plan anual a la orden de trabajo y a los insumos, sin cortes.
El informe semanal sale del sistema, no de transcribir papel.
Consumo y costo por contrato a la vista, durante el mes.
La primera etapa ataca el problema que más pesa: la cadena que termina en la factura.
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